19.3.14

El punto de cruce

¿Qué bien me puede traer buscar el sentido de mi existencia afuera? ¿Qué tanto hay que hacer, que producto crear, para que a través de éste me sienta realizada? Buscar afuera el sentido de lo que es de adentro... no lo entiendo. Pero no puedo negar que la vida por sí misma a veces no me es suficiente. ¿Por qué?


Este es un fragmento de Mary Caroline Richards:

Finalmente el alma pide nacer de nuevo en un mundo del mismo orden que sí misma —una segunda llegada a la inocencia, no através de un cristal oscuro, sino cara a cara, conscientemente...
En nuestro camino pasamos a través de crueles pruebas. Exilio, frialdad, desesperación. Muerte. 
Si sufrimos lealmente la experiencia, podemos cruzar al otro lado del punto de intersección y descubrir que nuestra fidelidad ha aportado al mundo una nueva calidad. 

14.3.14

Debajo de un túnel

Camino lento. Hoy es uno de esos días que les dicen soleados no porque esté ahí el sol, sin nubes que lo cubran, sino porque da la luz justa y calienta igualmente lo justo. Uno puede caminar a paso lento sin asolearse, y en la lentitud uno puede mirar lo que está ahí, al paso.

Camino en soledad, a boca cerrada, con un montón de frases que se rompen dentro mío porque no las dejo salir. Un paso, respiro, otro paso, miro al cielo, dos pasos más, imagino un verso a propósito de dos pajaritos que se alternan para molestarse.

Cuando uno camina así nada más, no tarda en aparecer algo que interrumpe el ritmo. Una nube que recuerda la penumbra de dentro, una oleada de aire frío que te avisa de tu fragilidad, alguna persona que con su presencia marca todas las ausencias, un túnel marcando el final al que inevitablemente habrás de llegar. Y ahí vas. Un paso de lleno en el pasto y otro apenas tocando el pavimento.

Camino depacio en este día de conjunciones bienaventuradas. 

El túnel que aparece al frente es corto. No me da miedo dejar el sol. En los primeros segundos dentro de él figuras extrañas aparecen: la alpargata de un gigante, las galletas que marcan el camino de regreso y panfletos que ofrecen recompensa a quien pueda dar fe del mundo de allá afuera donde todo está bien y no hay nada que temer.

11.2.14

Extrañamiento, o ecos de una existencia

Dicen que no necesitas a un hombre, entonces te convences de que no. Dicen que no te apegues a nada, entonces te desapegas y evitas a toda costa identificarte con algo. Dicen que eres nada, lo crees; porque, qué podrías ser si no eres lo que fuiste y no sabes lo que serás. Dicen que debes ser autosuficiente y aunque sientes que jamás lo serás, juegas a no necesitar a nadie, a ser tu proveedora, tu sustento, tu consuelo, tu confort, tus brazos, tus oídos, tus palabras...

Dicen por ahí un montón de cosas que nadie en verdad cumple. Hablan de despiertos, de evolucionamos, de exitosos, de guerreros de luz, de un montón de cosas que en verdad nadie es.

Toman a una persona y la convierten en un modelo aunque no sepan en realidad que pensaba y por qué hacía lo que hacía. Lo hacen filósofo, lo hacen genio o lo hacen dios.

Rezas a la nada. Repites mantras que nadie escucha y aunque no sabes lo que dicen te sientes curiosamente mejor. Te preguntas si no será el relajamiento de la música más que algún poder mágico que transforma las moléculas de agua de tu cuerpo.

No comas carne, dicen. No gaste agua, pregonan. No consumas: café, alcohol, drogas, sexo, cosas. Y la muerte ahí adelante esperando, paciente, segura, total.

Dicen que los iluminados no aman porque no hay pareja que les siga el paso.

No hay verdad, no hay paraíso, no hay infierno, no hay más allá. La moral no tiene sustento que la trascienda.

Los que amas se van. Siempre se van aún cuando seas tú el que parta, de ti se van. De eso te salvaguarda el desapego.

Vive solitario, no le llores a nadie. Abraza que un día ya no serás y será como si nada hubiera pasado.

El sol que viste, el viento que sentiste, las flores que te perfumaron y las aves que te cantaron ya no tendrán significado alguno porque ya aquí no estarás. No serás. Ni siquiera al vacío partirás. Serás lo que fuiste antes de ser, que no es el no-ser y que no es la nada.

Dicen que lo que importa es el ahora y el ahora no tiene lugar porque cuanto lo miras desaparece.

Dicen tantas cosas que terminas por creer que eres un extranjero en el único mundo en el que has sido. Te niegas porque alguien sabe mejor lo que te conviene.

No eres quien eres, porque tienes que ser lo que te conviene ser para seguir siendo lo que no eres. Quieres confort, quieres amor, quieres contención y lo que se oye es el eco de tu corazón.

21.1.14

Soy de lo peor

No he amado a Dios sobre todas las cosas, lo que es más, mi amor es completamente condicional.

Antes, en los momentos más felices me he olvidado por completo de vivirlos como sagrados. Sólo después de una larga desesperación entiendo lo extraordinarios que esos momentos son. 

Mis padres, a su modo —como cualquier ser humano—, me han dado todo cuanto han tenido. Trabajaron por mí y yo, en mi arrogancia, les he demandado la falta de atención, les he despreciado aún cuando nada de mí han tomado. 

He matado mis sueños, he hundido en el olvido mi existencia porque no es nada parecida a las que he leído en libros. He dejado en el olvido a la gente que me ha lastimado al igual que la gente a la que he menospreciado. Mi memoria es poca y sólo la mantengo con imposibles y decepciones. 

Me he mentido para mantener la historia que me cuento todos los días. He mentido a los otros en pos de la rectitud y el miedo a que sepan lo mucho que me han lastimado. He mentido como loca porque cuerda es más difícil vivir. 

He deseado lo que no tengo porque me parece una injusticia no tener aún cuando he seguido al pie de la letra todos los mandamientos. 

He castrado mis emociones porque no son de fiar. Apestan, me estorban, me hacen imposible lograr esta mediocre ambición, tan lánguida y tan enferma, como embrión sin alimentación. 

Soy de lo peor. 

Soy un vacío extendido en el tiempo que nunca llegará a ser por estar persiguiendo las olas del mar de la ilusión   

16.1.14

Sí, No

Y si lo pienso, ¿será que no se hará realidad lo que siento? Porque si lo pienso encuentro tantos cómo no y tantos cómo debiera de...

Hago memoria. Todo lo que he elaborado mentalmente no se da. ¿Qué caso tiene si quiera pensar? No quiero pensar. Por qué pienso y lo veo todo tan imposible...

Hoy cambiaré de ruta y alteraré mi destino. Lo burlaré. 

He dejado de conocer a alguien o he evitado un peligro. No lo sé, pero he cambiado de último minuto lo que iba a ser. Estoy triste, he perdido algo. O no. No sé. 

Mi corazón anhela como infante y mi cabeza le dice como adulto que no. Sí. No. ¿Hay alguna manera de que gane? Sí. 

¿Cómo hago de mis anhelos una realidad cuando mi cabeza dice que no? La necesito conmigo. 

Dejarme llevar ya no es una opción. 

10.1.14

Lógica

¿Quién en su sano juicio tiene sentimientos?
       quien no tiene ojos
       quien no tiene oídos

La boca sin sentimientos calla, no lastima porque no tiene razón para ello.
Los brazos sin sentimientos no dañan, no le encuentran ningún sentido.

¿Quién quiere sentir?
El más perfecto piensa, planea, ejecuta, resuelve.
Todo con propósitos útiles.

No se necesita más.

12.10.12

Fracción

La tarde fresca, el barandal tibio después de las horas de sol que me perdí.

El café perdiendo su aroma en el aire abierto que todo se lo lleva.

Yo, testigo extasiado de ello y de todo lo que se mantiene inenarrable junto con lo que recolecta mi inconsciente.